Voluntaria en línea | Online volunteer

En uno de los primeros post de este blog hablaba sobre el voluntariado y cómo me había servido para mejorar tanto personal como profesionalmente. Hoy quería hablaros de una nueva versión de voluntariado que estoy practicando y que creo que puede animar a muchos a colaborar.

El voluntariado que yo había practicado hasta ahora había sido siempre el voluntariado presencial, me gustan las personas, las relaciones humanas y todo lo que me aporta conocer gentes nuevas. Por eso, desde que terminé el voluntariado en el extranjero del que hablaba en el post, me surgió la necesidad de seguir colaborando e intenté buscar una asociación con la que compartiera valores para poder emplear algo de mi tiempo con ellos.

No fue difícil, unas cuantas búsquedas y una entrevista, et voilà, encontré un sitio en el que encajaba. Pero lamentablemente duró poco, muy poco, a las pocas semanas de encontrar la ONG con la que quería colaborar, cambié de ciudad.

¿Y ahora qué? pensé, ni siquiera había empezado a colaborar y ya había tenido que dejarlo.

La opción más sencilla habría sido desvincularme de la asociación y comenzar a buscar un nuevo sitio para colaborar. Pero había dos cosas que me ataban al proyecto:

  • El compromiso que había adquirido al ofrecerme como voluntaria.
  • Los valores que compartía con la asociación y que me ataban a ella.

Así que, abandonar no fue una opción. Rápidamente les propuse una nueva vía para continuar con el voluntariado: colaborar, dentro de mis posibilidades, desde la distancia. Para ello, solo necesitaría mi ordenador portátil y una conexión web, nada de lo que no pudiese disponer. Es aquí cuando comencé a colaborar con ellos vía email, yo no podía aportar mi tiempo en persona, pero sí que podía aportar mis conocimientos a distancia.

Un manual de Excel para empezar desde cero, una plantilla de presupuesto para finanzas personales y algún que otro documento útil para las usuarias del servicio de la Asociación; han sido, por ahora, mis primeras colaboraciones. He descubierto que puedo ser igual de útil, con la flexibilidad que me aporta poder colaborar desde el lugar donde esté en ese momento. Así fue como llegué sin saberlo a practicar una nueva modalidad de voluntariado: el digital o virtual volunteer.

Una vez me puse a escribir este blog, encontré alguna información online sobre el tema que, ahora que he comentado mi experiencia, me gustaría compartir. En Cruz Roja he encontrado un documento muy interesante en el que se define el voluntariado virtual o en línea como:

[…] se definen como aquellos voluntarios que colaboran con una organización desde su casa o su trabajo pero no desde la sede de dicha organización. Su principal herramienta de trabajo suele ser cualquier aparato conectado a Internet (ordenador, teléfono móvil, Tablet, etc.) y su principal valor añadido es el conocimiento (sus capacidades, habilidades, sabidurías).

Voluntariado Virtual. Cruz Roja.

En este documento se define el voluntariado y se dan algunas ideas sobre cuáles son las labores en las que se puede colaborar a través de esta modalidad de voluntariado.

Además, si estás barajando colaborar virtualmente aquí tienes algunas opciones:

Para terminar, aquí dejo una frase que me inspira para seguir colaborando como voluntaria:

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¿Y tú, practicas algún tipo de voluntariado? ¿Conocías el voluntariado digital? Me gustaría conocer tu experiencia.

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Realimentación, feedback

El feedback es una de las herramientas de comunicación más necesarias para el desarrollo de nuestra actividad.

Cuando hablamos de feedback o realimentación hablamos de un proceso compartido en el que poder poner en común puntos de vista, preocupaciones y sugerencias de una o varias personas, con el fin de mejorar.

Muchas veces, nos incomoda el hecho de tener que dar o recibir esta realimentación y es que, existen algunas barreras a las que nos enfrentamos que pueden condicionar la experiencia en este paso. Pero dar feedback es algo muy positivo, y tiene muchas ventajas que me gustaría mencionar:

  • Mejora la comunicación de la organización: las personas reciben información sobre lo que hacen y la importancia de su labor para el desarrollo de la actividad en la empresa. Además, es el momento propicio para aclarar las dudas que puedan tener ambas partes.
  • Incrementa la confianza: favorece que se consoliden las relaciones en la organización.
  • Pertenencia: favorece el sentimiento de pertenencia a la organización.
  • Es motivador: premia con palabras los comportamientos de los colaboradores que queremos que se sigan dando en nuestra organización e intenta disuadir aquellos que no son deseados o son desacordes con la cultura empresarial.
  • Es bidireccional: es una oportunidad para intercambiar puntos de vista sobre una misma situación, es muy probable que a la vez que das el feedback recibas mucha información sobre tus colaboradores que te aporten un nuevo punto de vista, o incluso que te hagan recapacitar sobre posibles acciones a tomar en cuenta en un futuro.
  • Crítica constructiva: si se plantea el feedback adecuado, ambas parten pueden sacar beneficios de la crítica constructiva porque se comparte información y se pueden llegar a acuerdos.
  • Mejora continua: forma parte del proceso de calidad total y mejora continua. En el post anterior, hablaba sobre la importancia de las personas y la calidad, aquí os dejo un enlace directo.

Si bien, como hablaba al principio, muchas veces pensamos que el feedback es algo incómodo, no muy bien definido y que tenemos que hacerlo por obligación. Es aquí cuando surgen las barreras del feedback y éste se convierte en algo por lo que tenemos que pasar pero en lo que no confiamos, en ocasiones, nos encontramos en el caso de que tenemos que dar feedback a alguien y no sabemos por dónde empezar.

Los principales errores que podemos cometer como responsables de dar el feedback y que es conveniente tener identificados de antemano, son:

  • No confiar en el proceso: dar feedback a nuestros colaboradores es un proceso individualizado que no puede ser sistematizado, es un proceso importante para el correcto desarrollo de la actividad de nuestros colaboradores y no confiar en el proceso nos llevará a realizar un feedback mediocre e inútil.
  • Preparación: es importante dedicar el tiempo necesario a preparar la reunión de feedback, tener suficiente información sobre el tema que vamos a abordar, por ejemplo, si es necesario recopilar datos requeriremos tiempo…
  • Darle la importancia necesaria: hay quienes consideran que es una pérdida de tiempo debido a que sus colaboradores ya conocen cómo se tiene que trabajar. Pero nada más lejos de la realidad, tener una actitud abierta ante estos procesos de diálogo facilitará que nuestros colaboradores expresen dudas sobre el proceso, sobre el funcionamiento de la organización o sobre los planes futuros de la misma. Es una buena oportunidad para resolver estas dudas y analizar el porqué de estas preguntas, quizás debamos plantearnos si está funcionando bien nuestra estrategia de comunicación interna, o si debemos cambiar algo.
  • Simplificar el feedback: tiene mucha relación con el punto anterior, es importante que demos a este proceso la importancia que necesita, no vale de nada decirle al colaborador que está todo bien y que no tiene problemas mientras exista algún punto en el que podamos mejorar.
  • La actitud: ver el proceso como algo que no va con nosotros, sino que nos han impuesto y que es necesario cumplir el trámite.
  • Balones fuera: acusar a terceros, atender a rumores, acusar al poco tiempo que llevamos trabajando juntos.

También puede ocurrir que estas barreras ante el proceso del feedback, no vengan desde la persona encargada de proporcionarlo, sino que somos nosostros mismos las que las ponemos cuando lo recibimos.

  • La actitud: muchas veces nos encontramos con colaboradores, o nosotros mismos, con una actitud negativa ante el proceso. Puede ser que hayamos tenido malas experiencias anteriores o que, simplemente, consideremos que es un trámite por el que la empresa nos obliga a pasar sin que saquemos nada en claro. En estos casos, es necesario que veamos, o hacer ver a la persona a quien se le da el feedback, que este proceso es importante por todos los beneficios que hemos enumerado anteriormente.
  • Defensa ante un ataque: además de la actitud de incredulidad ante el proceso, muchas veces delegamos toda la responsabilidad del feedback en el responsable del mismo, porque consideramos que el plan de acción es algo impuesto y no puedo acordar medidas. Pero es todo lo contrario, el feedback es el momento adecuado para aclarar nuestra situación, nuestras inquietudes y proponer mejoras en las que nos podamos ver beneficiados (siempre que sean razonables).
  • La distancia: suponer, de antemano, que la persona que le da feedback no conoce la situación real de operativa o de nuestro día a día, es otra de las barreras. Hemos visto que el feedback favorece la confianza y la comunicación, por lo que el feedback es una oportunidad para dar nuestra opinión y percepción, generando una comunicación bidireccional.
  • Cambios: cuando existe un cambio de liderazgo, por ejemplo, es uno de los momentos en los que nuestra actitud ante el feedback cambia. Consideramos que la persona que acaba de llegar no nos conoce lo suficiente y no tiene criterio para aportarnos información relevante. Pero no nos damos cuenta de la importancia del feedback en este caso, una persona nueva que nos pueda dar su opinión y proponer alternativas será un aire fresco que nos proporcione una nueva visión sobre la situación. Una persona que carecerá de prejuicios y vicios adquiridos, es toda una oportunidad para encontrar nuevas visiones.

Por último, pero no por ello menos importante, existen barreras de situación que evitan que este proceso se desarrolle correctamente. Por ejemplo:

  • Tiempo: es importante establecer un espacio de tiempo determinado para el feedback, planificarlo nos ayudará a poder desarrollar nuestras ideas de manera adecuada y prepararnos para ello, tanto para quien lo da como para quien lo recibe.
  • Espacio: además, es conveniente hacerlo en un lugar tranquilo y propicio para la conversación. De nada nos servirá intentar dar feedback en un espacio lleno de interrupciones que no nos permita concentrarnos en lo importante.
  • Periodicidad: dar feedback únicamente en la evaluación de desempeño es insuficiente. La evaluación, de carácter anual, requiere que se de feedback pero no por ello es el único momento en el que debemos hacerlo. Es importante valorar cuándo es el momento necesario para ello.
  • Resultados: medir únicamente el resultado, no tener en cuenta el proceso es otro de los errores del feedback porque desvalorizaremos el esfuerzo y trabajo invertidos. En una situación ideal, los resultados siempre serían consecuencia del proceso, pero siendo realistas: esto no siempre ocurre, por lo que hay que ser justos y realistas con las personas a las que damos feedback.

Ahora que ya hemos visto los beneficios y las barreras que nos podemos encontrar ante el feedback o realimentación, podemos observar más críticamente un proceso en el que nos encontremos. Sabremos que existirán barreras a las que nos enfrentemos, tanto si damos el feedback como si lo recibimos, pero también sabemos los beneficios de hacerlo de manera periódica, sin juicio y favoreciendo la crítica constructiva.

En un próximo post me gustaría hablar de cómo sería el feedback útil y cómo podemos planificarlo. En caso de que se realice un feedback inadecuado a nuestros colaboradores, corremos el riesgo de que surjan determinados “efectos secundarios” que podrían afectar a las relaciones y la productividad de la organización, los veremos también.

 

No me quiero despedir sin pedirte tu opinión, ¿cómo afrontas el feedback? ¿eres responsable de dar realimentación a personas de tu entorno? ¿Recibes feedback periódicamente? Me gustaría conocer tu experiencia.

La importancia de las personas para la Calidad.

Es indudable el hecho de que una de las estrategias básicas que deben seguir las empresas es la de aplicar un Sistema de Gestión de la Calidad. Las razones que llevan a las organizaciones a seguir determinados estándares o normas son ampliamente conocidas, veamos algunas.

Al implantar un Sistema de Gestión de la Calidad, las empresas incrementan su productividad, esto es básico, y es debido a que se disminuyen el coste de los errores y se consigue una mayor eficacia.

Además, se mejora la imagen de la empresa, de sus productos y es una oportunidad de diferenciación frente a los competidores.

En el caso de las personas, se adquiere cierto prestigio al pertenecer a estas empresas certificadas que garantizan estándares de calidad y, a su vez, se genera un sentimiento de orgullo de pertenencia a estas compañías.

Se obtienen ventajas con los clientes, porque la calidad enfoca a la empresa a tener en cuenta qué requiere el cliente, qué espera, que necesita, de modo que establece una relación prologada en el tiempo y éstos se fidelizan. Al igual que con los clientes, también se mejoran las relaciones con los proveedores, tanto internos como externos, integrándolos en el Sistema de Calidad exigiéndoles Calidad Total.

Por tanto, aplicar el principio de mejora continua siguiendo una estrategia de Calidad que permita la excelencia en las organizaciones, es una estrategia fundamental a implantar en las organizaciones.

El caso es que, día a día, seguimos viendo que siguen existiendo empresas que se resisten a implantar esta estrategia o, que de aplicar un Sistema de Gestión de la Calidad consideran que la calidad es una cuestión aislada que sólo afecta a un sector de la empresa. Me refiero a casos en los que se cree que es únicamente responsabilidad del Departamento de Calidad, si es que la empresa dispone de uno, o del responsable de Calidad en su defecto.

Y es que, existen personas dentro de las organizaciones que consideran que es una pérdida de tiempo o que, simplemente, consideran que supone una carga de trabajo adicional a su puesto sin que les aporte nada. ¿Esto por qué ocurre? En parte, es un error de la dirección.

Hay que crear una cultura empresarial que integre la calidad en todos los niveles e implique a todas las personas que forman parte de la organización, empezando desde la cúspide y abarcando todo el organigrama. Además, de tener en cuenta que todas las políticas y estrategias de las empresas requieren un alto compromiso de la dirección, de modo que se implique a todos los departamentos y personas de la organización en conseguir los objetivos marcados.

De este modo, puede transmitirse la importancia de que la calidad es un factor que es asumido por la organización, que requiere atención de todos los niveles jerárquicos y que, debido a ello, todas las personas pertenecientes a la organización tienen la obligación de contribuir a incrementar la calidad de forma permanente. Es vital generar una cultura empresarial que se oriente hacia la calidad total. A partir de los directivos, que sean quienes lideren la calidad, se debe orientar a los colaboradores a interiorizar esta cultura.

Es un reto dejar de considerar la calidad como algo complicado y difícil, pero desde que se comprendan los beneficios que aportan estos Sistemas de Calidad la organización notará los cambios. Por eso, es imprescindible transmitir la información a los colaboradores, formarlos en la calidad y capacitarlos para llevar a cabo las funciones y responsabilidades que requiere un Sistema de Gestión de Calidad.

Una de las medidas que puede tenerse en cuenta, para que todos los empleados estén implicados con la calidad en la empresa, sería integrar conceptos de calidad en la retribución variable, de modo que todos se sientan comprometidos con la calidad, aunque solo sea por una cuestión retributiva.

Algunas recomendaciones que pueden ayudar a dirigir una empresa hacia la Calidad, pueden ser:

  • Tener en cuenta que el largo plazo existe y que es conveniente establecer objetivos largoplacistas, pues la ventaja competitiva que aporta seguir estas estrategias de Calidad, es ahí donde puede apreciarse. En ocasiones, estos resultados a largo plazo difieren con las estrategias cortoplacistas de los directivos, por ello, ha de tenerse siempre presente el hecho de que los resultados que se obtendrán al dirigir una empresa hacia la calidad, serán fruto del trabajo y esfuerzo continuado, como parte de la cultura empresarial.
  • Como vemos, son estrategias que deben seguirse durante toda la vida de la empresa, por lo que deben ser estrategias que pervivan ante los esos posibles cambios directivos que se produzcan en las empresas.
  • Primordial, nunca olvidar que el cliente es juez y parte de nuestra empresa, es nuestro objetivo principal. Satisfacer sus necesidades, anticiparse a su demanda, tener en cuenta sus opiniones son principios fundamentales para dirigir una empresa hacia la calidad.
  • Todos los niveles de la empresa deben tener claro este eje central que es el cliente y orientar su trabajo a éste. Por esto, la empresa a todos los niveles (además del nivel directivo que imponga la estrategia) debe estar involucrada, formada y orientada hacia la calidad.
  • Requisito indispensable para ser competitivo: la fidelización de clientes a través de la calidad es más efectiva que la fidelización por precio.

 

En definitiva, la calidad y las personas van de la mano, y se trata de una estrategia que permite a las empresas adaptarse a los mercados actuales, tan cambiantes y exigentes. De modo que, si se amplía la visión, se pueden integrar todas las áreas de la empresa en un objetivo común: la calidad total.

Por ejemplo, la calidad favorece que las empresas que siguen una estrategia de calidad no se comporten de una manera reactiva ante las variaciones del día a día, sino que tengan una estrategia preventiva ante los posibles problemas que puedan surgir, de modo que se reduzcan los costes de los errores.

En resumen, la calidad debe transmitirse desde los máximos niveles jerárquicos a todas y cada una de las personas que forman parte de la organización. El compromiso es clave para que estos Sistemas nos aporten todos los beneficios mencionados, y las personas son la mejor vía para conseguirlos.

Me gustaría conocer tu experiencia, ¿cómo se gestiona la calidad en tu empresa? 

Bienvenido a 2017

Enhorabuena, ¡has sido premiado con un nuevo año! Bienvenido a 2017.

Si estás leyendo este post, es porque ya es 2017. Así que, enhorabuena compañero porque has sido premiado con un año entero de nuevas oportunidades.

Cuando acaba un año, bien sea natural o lectivo… o, mejor dicho, cuando acaba un periodo y comienza algo nuevo, es un buen momento para tomarse un café con uno mismo y recapacitar. Recapacitar sobre a dónde nos estamos dirigiendo, si estamos al mando de la nave y si el viaje nos está aportando cosas positivas.

Cerrar etapas nos aporta la ventaja de poder poner distancia, observarlas desde un nuevo punto de vista; hacer balance es un buen punto de inflexión para ver qué has sacado de bueno y en qué podrías mejorar. Quizás sea también un momento melancólico, es natural, pero no te ancles en esa melancolía y sigue adelante.

Buscar un nuevo camino, nuevos retos, nuevas oportunidades está en tu mano. Así que coge tu regalo y actúa de forma responsable contigo mismo porque tienes:

12 MESES para perseguir tus objetivos. Siguiendo la Regla M.A.R.T.E. podemos definirlos o redefinirlos, según si ya tenemos objetivos anteriores o no.

Si ya los tenemos, podemos revisarlos y volverlos a definir. Revisar o definir nuestros objetivos nos permitirá establecer nuevas metas, quizás dividir las que ya tenemos en otras más pequeñas.

52 SEMANAS para aprender. Formándonos profesionalmente, desarrollando nuestras competencias, profundizando en nuestros hobbies. Ya lo decía Einstein:

“La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original”.

A. Einstein.

No te olvides de que existen muchos beneficios de la formación continua, como te cuento en este post sobre los cursos online.

365 DÍAS para ofrecer tu mejor versión. Con tu familia, en tu trabajo, en un voluntariado, dondequiera que sea, tienes todos esos días dar lo mejor de ti mismo al mundo y crear valor con tus acciones. Ofrece tu mejor versión.

8.750 HORAS para cambiar. ¿Por qué no? Si te apetece, hazlo. Cambia tu vida, tus actos, tu futuro, discrimina entre urgente e importante y decide a dónde quieres ir. Es tu vida, solo tienes una, así que no pierdas el tiempo en cosas que no te gusten y decide aprovecharla.

525.600 MINUTOS para vivirlos a cada segundo. Disfrutando de este viaje maravilloso que es nuestra vida. Que a veces se pone caprichosa y nos da quebraderos de cabeza, innegable, pero que nos ofrece la posibilidad de disfrutar sobre todo si estás aquí y ahora.

Aquí te dejo un resumen gráfico, para que no se te olvide:

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¡Bienvenido al nuevo año!

Honestidad, un valor clave.

Razones por las que considero la honestidad un valor clave.

Hace unos días leía en LinkedIn a una persona que preguntaba algo así como… cómo definirías en una palabra a la persona que más te había hecho crecer y, aunque una palabra me parecía insuficiente, no dudé en un momento en pensar que la honestidad era la clave.

Aproveché la ocasión para leer el resto de comentarios que tenía la publicación en el que pude encontrar palabras como: ejemplo, esfuerzo, confianza y apoyo, entre otros. Y, efectivamente, no dudo del hecho de que son adjetivos sumamente importantes en el desarrollo de una persona. Son cualidades que nos ayudan a conseguir los objetivos, a pelear día a día, a luchar, a integrarnos en un equipo, a evolucionar.

Pero es que, cuando me tocó pensar en las características clave de quienes habían influido tan positivamente en mi carrera como para hacerme crecer, me di cuenta que no todas compartían los mismos adjetivos, aunque sí que tenían uno en común. Y es que, ha habido en mi entorno personas tenaces, analíticas, motivadoras, creativas, decididas y con mil y una características. Personas tan diferentes y, a la vez, tan honestas que me han hecho crecer tanto de manera personal como profesional.

Pero bueno, quizás cada uno tiene un concepto de honestidad diferente, por eso, antes de empezar a escribir este post, quise buscar cómo definía la R.A.E. la honestidad y me sorprendió la cantidad de palabras en las que coincido con la definición que dan. Se habla de personas decentes, se habla de personas razonables y justas; de personas honradas. Por más que lo leo no puedo estar más de acuerdo con la definición.

Por otro lado, investigando sobre este tema, me topé con esta entrevista a Howard Gardner, autor de la Teoría de las Inteligencias Múltiples. Recomiendo encarecidamente la lectura de la entrevista pues entre otras cosas, Gardner habla de personas ECE, refiriéndose a personas Excelentes, Comprometidas y Éticas.

He aquí un extracto de la entrevista con link directo:

¿Por qué hay excelentes profesionales que son malas personas?Descubrimos que no los hay. En realidad, las malas personas no puedan ser profesionales excelentes. No llegan a serlo nunca. Tal vez tengan pericia técnica, pero no son excelentes.

Howard Gardner para La Vanguardia

Leyendo los comentarios de aquellos que definieron a quienes les hicieron crecer, leyendo la definición de la RAE y leyendo a Gadner, no dejo de pensar que la honestidad es un valor clave para ser un profesional excelente. Ser honestos con nuestros clientes, con nuestros colaboradores y, cómo no, con nosotros mismos.

Para finalizar, no quiero dejar pasar la oportunidad de dar las gracias a todas esas personas honestas que se toparon en mi carrera. GRACIAS, en mayúsculas para demostrar lo importante que fuisteis y sois. Gracias por enseñarme, por apoyarme y por creer en mí. Gracias por ser un faro en mi camino, por ser la luz de referencia y ser ejemplo de que la excelencia profesional pasa por ser buena persona.

Y tú, ¿cómo definirías a la persona que te hizo crecer? Me gustaría conocer tu opinión sobre qué valor consideras clave para ser un buen profesional.

Navidad, movilidad y Red EURES

Esta semana es la semana de Navidad y yo, como muchos, he vuelto a casa a pasar las fiestas con mis familiares y amigos. He de decir que soy muy afortunada de poder volver y, aunque nunca son suficientes los días, siempre es un placer volver a ver a los tuyos.

Salir de tu ciudad natal para trabajar, para estudiar o para buscar oportunidades; es una elección para unos y una obligación para otros. Y nos une un mismo propósito: desarrollar nuestra carrera profesional de un modo pleno.

20161220-mapa-2017En los últimos 10 meses, he vivido en lugares tan diferentes como San Antonio de Texas, Bilbao y mi Santa Cruz de Tenerife natal. Poco tienen en común estas tres ciudades, y algo he tenido que adaptarme a cada cambio.

Pero como dice ese sabio refranero español que nos vale para casi todo, “sarna con gusto no pica”, porque es una de las mejores experiencias que he vivido y que, tengo claro, que quiero repetir.

Salir de tu zona habitual para trabajar aporta algunos beneficios a largo plazo, si bien es cierto que a corto plazo tengamos que sacrificar algunas cosas. Cuando digo “zona habitual” no hablo solamente de salir al extranjero, hablo de cambiar de ciudad, de salir de tu isla (como es mi caso) y con ello, simplemente, ampliar tu movilidad.

¿Qué beneficios he encontrado yo en esta movilidad?

  1. Desarrollar habilidades: adaptabilidad y creatividad, entre otras. Al tener recursos diferentes, tienes que adaptarte a todo lo nuevo a lo que te enfrentas.
  2. Mayor flexibilidad: encontrarte en un nuevo entorno, calles, personas y situaciones, son experiencias que te ayudan a ser más flexible.
  3. Ampliar red de contactos: está claro que moverte en nuevos entornos te hará crear una red de contactos más extensa.
  4. Mejor en idiomas: en el caso de que decidas irte a un país extranjero, por ejemplo.
  5. Incrementar la experiencia: simplemente por el hecho de tener que desarrollar tu trabajo en un entorno desconocido incrementarás la experiencia que ello supone, porque tienes que usar tus recursos nuevos, buscar recursos que no tenías y poner un nuevo engranaje en marcha para que todo funcione.

Y bueno, a nivel personal: maduras, abres miras, conoces nuevas culturas, formas de hacer las cosas, lugares… a nivel personal la experiencia es, si cabe, aún mayor.

Aunque, está claro que no todo es un campo sembrado de rosas, porque hay que llegar allí, reconocer el terreno, perderse (tanto en el sentido literal como en el figurado), sentirse solo que, a veces, es algo inevitable. Como en toda aventura, hay algunas barreras que superar y que en cada experiencia serán diferentes. Estos beneficios e inconvenientes son base de mi experiencia personal, puede que para ti hayan sido, o serán en el futuro, algo diferentes.

En el fondo, han sido mayores las ventajas que las desventajas, por eso, a mí esas barreras no me han desanimado para seguir buscando en una nueva ciudad. Y como he recolectado algunos enlaces de interés que me están siendo muy útiles en la búsqueda a nivel europeo, los comparto, por si le pudieran ser útiles a alguien:

  • RED EURES: El Portal Europeo De La Movilidad Profesional.
  • EUROPASS: Un portal donde puedes crear un Currículum Vitae con formato universal para presentar tus capacidades y cualificaciones en toda Europa.
  • SEPE: Es la web del Servicio Público de Empleo Estatal (España) y, aunque ofrece la información de la web de Red Eures, tiene una presentación muy accesible para filtrar por países.

Si te gusta usar las Redes Sociales, aquí tienes varios enlaces con el que estar informado:

No me enrollo más, porque a ver quién llega hasta aquí para leer mi felicitación navideña…

Lo dicho, Feliz Navidad para todos y una mención especial para todos aquellos que pasan gran parte del año fuera de su hogar, porque nadie como aquellos, que tienen que aprender a vivir en una ciudad nueva, sabe lo que supone ese esfuerzo y tiene la gran suerte de vivir esa experiencia.

¿Y tú? Me gustaría conocer tu experiencia sobre si has cambiado de residencia para trabajar o estudiar, o si lo estás pensando. Si tienes alguna recomendación, no dudes de dejármelo en los comentarios.