Voluntaria en línea | Online volunteer

En uno de los primeros post de este blog hablaba sobre el voluntariado y cómo me había servido para mejorar tanto personal como profesionalmente. Hoy quería hablaros de una nueva versión de voluntariado que estoy practicando y que creo que puede animar a muchos a colaborar.

El voluntariado que yo había practicado hasta ahora había sido siempre el voluntariado presencial, me gustan las personas, las relaciones humanas y todo lo que me aporta conocer gentes nuevas. Por eso, desde que terminé el voluntariado en el extranjero del que hablaba en el post, me surgió la necesidad de seguir colaborando e intenté buscar una asociación con la que compartiera valores para poder emplear algo de mi tiempo con ellos.

No fue difícil, unas cuantas búsquedas y una entrevista, et voilà, encontré un sitio en el que encajaba. Pero lamentablemente duró poco, muy poco, a las pocas semanas de encontrar la ONG con la que quería colaborar, cambié de ciudad.

¿Y ahora qué? pensé, ni siquiera había empezado a colaborar y ya había tenido que dejarlo.

La opción más sencilla habría sido desvincularme de la asociación y comenzar a buscar un nuevo sitio para colaborar. Pero había dos cosas que me ataban al proyecto:

  • El compromiso que había adquirido al ofrecerme como voluntaria.
  • Los valores que compartía con la asociación y que me ataban a ella.

Así que, abandonar no fue una opción. Rápidamente les propuse una nueva vía para continuar con el voluntariado: colaborar, dentro de mis posibilidades, desde la distancia. Para ello, solo necesitaría mi ordenador portátil y una conexión web, nada de lo que no pudiese disponer. Es aquí cuando comencé a colaborar con ellos vía email, yo no podía aportar mi tiempo en persona, pero sí que podía aportar mis conocimientos a distancia.

Un manual de Excel para empezar desde cero, una plantilla de presupuesto para finanzas personales y algún que otro documento útil para las usuarias del servicio de la Asociación; han sido, por ahora, mis primeras colaboraciones. He descubierto que puedo ser igual de útil, con la flexibilidad que me aporta poder colaborar desde el lugar donde esté en ese momento. Así fue como llegué sin saberlo a practicar una nueva modalidad de voluntariado: el digital o virtual volunteer.

Una vez me puse a escribir este blog, encontré alguna información online sobre el tema que, ahora que he comentado mi experiencia, me gustaría compartir. En Cruz Roja he encontrado un documento muy interesante en el que se define el voluntariado virtual o en línea como:

[…] se definen como aquellos voluntarios que colaboran con una organización desde su casa o su trabajo pero no desde la sede de dicha organización. Su principal herramienta de trabajo suele ser cualquier aparato conectado a Internet (ordenador, teléfono móvil, Tablet, etc.) y su principal valor añadido es el conocimiento (sus capacidades, habilidades, sabidurías).

Voluntariado Virtual. Cruz Roja.

En este documento se define el voluntariado y se dan algunas ideas sobre cuáles son las labores en las que se puede colaborar a través de esta modalidad de voluntariado.

Además, si estás barajando colaborar virtualmente aquí tienes algunas opciones:

Para terminar, aquí dejo una frase que me inspira para seguir colaborando como voluntaria:

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¿Y tú, practicas algún tipo de voluntariado? ¿Conocías el voluntariado digital? Me gustaría conocer tu experiencia.

La importancia de las personas para la Calidad.

Es indudable el hecho de que una de las estrategias básicas que deben seguir las empresas es la de aplicar un Sistema de Gestión de la Calidad. Las razones que llevan a las organizaciones a seguir determinados estándares o normas son ampliamente conocidas, veamos algunas.

Al implantar un Sistema de Gestión de la Calidad, las empresas incrementan su productividad, esto es básico, y es debido a que se disminuyen el coste de los errores y se consigue una mayor eficacia.

Además, se mejora la imagen de la empresa, de sus productos y es una oportunidad de diferenciación frente a los competidores.

En el caso de las personas, se adquiere cierto prestigio al pertenecer a estas empresas certificadas que garantizan estándares de calidad y, a su vez, se genera un sentimiento de orgullo de pertenencia a estas compañías.

Se obtienen ventajas con los clientes, porque la calidad enfoca a la empresa a tener en cuenta qué requiere el cliente, qué espera, que necesita, de modo que establece una relación prologada en el tiempo y éstos se fidelizan. Al igual que con los clientes, también se mejoran las relaciones con los proveedores, tanto internos como externos, integrándolos en el Sistema de Calidad exigiéndoles Calidad Total.

Por tanto, aplicar el principio de mejora continua siguiendo una estrategia de Calidad que permita la excelencia en las organizaciones, es una estrategia fundamental a implantar en las organizaciones.

El caso es que, día a día, seguimos viendo que siguen existiendo empresas que se resisten a implantar esta estrategia o, que de aplicar un Sistema de Gestión de la Calidad consideran que la calidad es una cuestión aislada que sólo afecta a un sector de la empresa. Me refiero a casos en los que se cree que es únicamente responsabilidad del Departamento de Calidad, si es que la empresa dispone de uno, o del responsable de Calidad en su defecto.

Y es que, existen personas dentro de las organizaciones que consideran que es una pérdida de tiempo o que, simplemente, consideran que supone una carga de trabajo adicional a su puesto sin que les aporte nada. ¿Esto por qué ocurre? En parte, es un error de la dirección.

Hay que crear una cultura empresarial que integre la calidad en todos los niveles e implique a todas las personas que forman parte de la organización, empezando desde la cúspide y abarcando todo el organigrama. Además, de tener en cuenta que todas las políticas y estrategias de las empresas requieren un alto compromiso de la dirección, de modo que se implique a todos los departamentos y personas de la organización en conseguir los objetivos marcados.

De este modo, puede transmitirse la importancia de que la calidad es un factor que es asumido por la organización, que requiere atención de todos los niveles jerárquicos y que, debido a ello, todas las personas pertenecientes a la organización tienen la obligación de contribuir a incrementar la calidad de forma permanente. Es vital generar una cultura empresarial que se oriente hacia la calidad total. A partir de los directivos, que sean quienes lideren la calidad, se debe orientar a los colaboradores a interiorizar esta cultura.

Es un reto dejar de considerar la calidad como algo complicado y difícil, pero desde que se comprendan los beneficios que aportan estos Sistemas de Calidad la organización notará los cambios. Por eso, es imprescindible transmitir la información a los colaboradores, formarlos en la calidad y capacitarlos para llevar a cabo las funciones y responsabilidades que requiere un Sistema de Gestión de Calidad.

Una de las medidas que puede tenerse en cuenta, para que todos los empleados estén implicados con la calidad en la empresa, sería integrar conceptos de calidad en la retribución variable, de modo que todos se sientan comprometidos con la calidad, aunque solo sea por una cuestión retributiva.

Algunas recomendaciones que pueden ayudar a dirigir una empresa hacia la Calidad, pueden ser:

  • Tener en cuenta que el largo plazo existe y que es conveniente establecer objetivos largoplacistas, pues la ventaja competitiva que aporta seguir estas estrategias de Calidad, es ahí donde puede apreciarse. En ocasiones, estos resultados a largo plazo difieren con las estrategias cortoplacistas de los directivos, por ello, ha de tenerse siempre presente el hecho de que los resultados que se obtendrán al dirigir una empresa hacia la calidad, serán fruto del trabajo y esfuerzo continuado, como parte de la cultura empresarial.
  • Como vemos, son estrategias que deben seguirse durante toda la vida de la empresa, por lo que deben ser estrategias que pervivan ante los esos posibles cambios directivos que se produzcan en las empresas.
  • Primordial, nunca olvidar que el cliente es juez y parte de nuestra empresa, es nuestro objetivo principal. Satisfacer sus necesidades, anticiparse a su demanda, tener en cuenta sus opiniones son principios fundamentales para dirigir una empresa hacia la calidad.
  • Todos los niveles de la empresa deben tener claro este eje central que es el cliente y orientar su trabajo a éste. Por esto, la empresa a todos los niveles (además del nivel directivo que imponga la estrategia) debe estar involucrada, formada y orientada hacia la calidad.
  • Requisito indispensable para ser competitivo: la fidelización de clientes a través de la calidad es más efectiva que la fidelización por precio.

 

En definitiva, la calidad y las personas van de la mano, y se trata de una estrategia que permite a las empresas adaptarse a los mercados actuales, tan cambiantes y exigentes. De modo que, si se amplía la visión, se pueden integrar todas las áreas de la empresa en un objetivo común: la calidad total.

Por ejemplo, la calidad favorece que las empresas que siguen una estrategia de calidad no se comporten de una manera reactiva ante las variaciones del día a día, sino que tengan una estrategia preventiva ante los posibles problemas que puedan surgir, de modo que se reduzcan los costes de los errores.

En resumen, la calidad debe transmitirse desde los máximos niveles jerárquicos a todas y cada una de las personas que forman parte de la organización. El compromiso es clave para que estos Sistemas nos aporten todos los beneficios mencionados, y las personas son la mejor vía para conseguirlos.

Me gustaría conocer tu experiencia, ¿cómo se gestiona la calidad en tu empresa? 

Bienvenido a 2017

Enhorabuena, ¡has sido premiado con un nuevo año! Bienvenido a 2017.

Si estás leyendo este post, es porque ya es 2017. Así que, enhorabuena compañero porque has sido premiado con un año entero de nuevas oportunidades.

Cuando acaba un año, bien sea natural o lectivo… o, mejor dicho, cuando acaba un periodo y comienza algo nuevo, es un buen momento para tomarse un café con uno mismo y recapacitar. Recapacitar sobre a dónde nos estamos dirigiendo, si estamos al mando de la nave y si el viaje nos está aportando cosas positivas.

Cerrar etapas nos aporta la ventaja de poder poner distancia, observarlas desde un nuevo punto de vista; hacer balance es un buen punto de inflexión para ver qué has sacado de bueno y en qué podrías mejorar. Quizás sea también un momento melancólico, es natural, pero no te ancles en esa melancolía y sigue adelante.

Buscar un nuevo camino, nuevos retos, nuevas oportunidades está en tu mano. Así que coge tu regalo y actúa de forma responsable contigo mismo porque tienes:

12 MESES para perseguir tus objetivos. Siguiendo la Regla M.A.R.T.E. podemos definirlos o redefinirlos, según si ya tenemos objetivos anteriores o no.

Si ya los tenemos, podemos revisarlos y volverlos a definir. Revisar o definir nuestros objetivos nos permitirá establecer nuevas metas, quizás dividir las que ya tenemos en otras más pequeñas.

52 SEMANAS para aprender. Formándonos profesionalmente, desarrollando nuestras competencias, profundizando en nuestros hobbies. Ya lo decía Einstein:

“La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original”.

A. Einstein.

No te olvides de que existen muchos beneficios de la formación continua, como te cuento en este post sobre los cursos online.

365 DÍAS para ofrecer tu mejor versión. Con tu familia, en tu trabajo, en un voluntariado, dondequiera que sea, tienes todos esos días dar lo mejor de ti mismo al mundo y crear valor con tus acciones. Ofrece tu mejor versión.

8.750 HORAS para cambiar. ¿Por qué no? Si te apetece, hazlo. Cambia tu vida, tus actos, tu futuro, discrimina entre urgente e importante y decide a dónde quieres ir. Es tu vida, solo tienes una, así que no pierdas el tiempo en cosas que no te gusten y decide aprovecharla.

525.600 MINUTOS para vivirlos a cada segundo. Disfrutando de este viaje maravilloso que es nuestra vida. Que a veces se pone caprichosa y nos da quebraderos de cabeza, innegable, pero que nos ofrece la posibilidad de disfrutar sobre todo si estás aquí y ahora.

Aquí te dejo un resumen gráfico, para que no se te olvide:

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¡Bienvenido al nuevo año!

Llegar a M.A.R.T.E.

  1. MARTE: el cuarto planeta del Sistema Solar.
  2. MARTE: película de Ridley Scott protagonizada por Matt Damon.
  3. MARTE: el día después del lunes (rrrrredoble de tambores para el chiste malo del día).
  4. MARTE: acrónimo que nos dice los requisitos que tienen que cumplir nuestros objetivos.

Después leer las definiciones y teniendo en cuenta la temática de este blog, voy a centrarme en hablar de la última de ellas, es decir, cuáles son las características que deben reunir nuestros objetivos para que sean útiles. Se trata de una regla nemotécnica que nos permite recordar esas características cuando estemos estableciendo dichos objetivos.

marte20regla20para20definir20objetivos

Como vemos, las 5 letras de la palabra nos dan estas pistas:

  • Medibles: que podamos cuantificarlos, de este modo podremos saber el porcentaje de consecución.
  • Alcanzables: los objetivos deben ser realistas, un objetivo inalcanzable puede mermar nuestra motivación.
  • Retadores: que nos supongan una motivación para trabajar y alcanzarlos.
  • Tiempo: que tenga en cuenta la variable tiempo: con plazos, fecha de inicio, fecha límite… puede ser interesante tener una línea del tiempo, de manera que podamos reflejar cada hito conseguido.
  • Específicos: detallados, con suficiente información para que tanto nosotros como una persona externa sepa qué es lo que queremos conseguir.

Aplicar estas 5 condiciones a nuestros objetivos nos situará en el plano realista y podremos empezar las acciones para conseguirlos.

La palabra M.A.R.T.E. es una adaptación de la regla en inglés, que originariamente se llama S.M.A.R.T.:

  • Specific
  • Measurable
  • Attainable
  • Realistic
  • Time-bound

SMART significa inteligente, elegante, con lo cual también es una buena técnica nemotécnica acordarte de cómo tus objetivos deberían ser.

Ambos acrónimos son muy interesantes, nos dan las pistas para que no divaguemos y nos encontremos con unos objetivos casi tan difíciles de conseguir como de llegar al planeta rojo.

Y tú, ¿has comprobado si tus objetivos cumplen la regla M.A.R.T.E.? Me gustaría conocer tu experiencia a la hora de establecer objetivos.