Cómo NO superar una entrevista de trabajo

He leído tantos y tantos post, artículos, resúmenes y decálogos para superar una entrevista de trabajo, que hoy me gustaría hablar de algunas maneras para NO superar una entrevista de trabajo.

¿Pero, Patricia, te has vuelto loca? Si nosotros lo que queremos es superar la entrevista, realmente, lo que queremos es ese trabajo, para qué vamos a querer leer este post. Mejor me explico, porque de verdad que no me he vuelto loca.

Estoy cansada de leer artículos con recopilaciones de tips y consejos que no hacen más que generar nervios a los candidatos ante una entrevista de trabajo (que conste en acta que me incluyo entre los candidatos). Así que hoy he decidido, desde mi punto de vista, desmontar esos recopilatorios que dan consejos para superar entrevistas de trabajo.

En primer lugar, la obsesión por controlar el lenguaje no verbal.

Tantos consejos sobre “mantén la mirada”, “mantente firme”, “mantén una actitud positiva”, “controla tu lenguaje no verbal”, “no cruces los brazos en señal de rechazo”, “no sudes, no tosas, no pestañees, no te muestres agresivo, ni pasivo, ni blablabla”. Ufff, son tantas las recomendaciones sobre cómo comportarse ante una entrevista de trabajo, que simplemente de leerlo ya siento agobio.

Que si tengo que mantener la mirada, que si la fuerza con la que tengo que estrechar la mano, que si mi posición debe ser recta pero no estirada, hay una infinidad de consejos sobre cómo actuar en las entrevistas de trabajo.

Y digo yo ¿qué tal si somos naturales?

Si tratamos de ser naturales y educados, seguramente nos sentiremos cómodos y fluirán aspectos como la actitud positiva y los modales. Si me paso los minutos intentando controlar si he mirado bien, si estoy bien sentado, si me están mirando más o menos, quizás pareceré tenso y abrumado por la situación.

Si me paso la entrevista pensando en que me van a sudar las manos, probablemente, me sudarán. Sudar, es natural, es humano y como animales que somos en situaciones que nos ponen en alerta, sudaremos. Vamos a quitarlo de nuestra lista de tabús, sudaremos y nos sentiremos nerviosos, como es natural en una entrevista. Y ya está, no pasa nada más. Aceptando que estaremos algo más nerviosos de lo habitual y siendo educados como nos gustaría que fuesen con nosotros, podremos dar lo mejor de nosotros mismos.

handshake-2056023_640

Está claro que deberé tratar a mi entrevistador con respeto, el máximo, tal y como lo haremos en nuestro día a día con todo el que nos rodea.

Otra cosa es el grado de formalidad con el que debemos hablar en la entrevista, pero eso no es algo que se deba estudiar, eso se da con la situación, nuestro interlocutor nos hará entender cómo quiere que le tratemos, para eso hay que estar atento y observar. Pero es igual que lo haríamos en otra situación cuando conocemos a alguien nuevo.

Por eso, esa obsesión por controlar el lenguaje no verbal, más que algo que nos deba preocupar, deberíamos dejarla como algo que sí que hay que prestar un pelín de atención, pero tampoco nos pasemos, seamos naturales y seguro que podremos mostrar mucho mejor todas nuestras cualidades.

En segundo lugar, quiero hablar los listados de preguntas y respuestas.

Ay, qué gran aliado para dormir tranquilo la noche anterior si nos las hemos estudiado todas y qué arma de doble filo.

question-mark-2123966_640

Allí estamos nosotros, cara a cara con el entrevistador, contentísimos por haber preparado todas las posibles preguntas que nos pueden hacer. Las hemos repasado todas la noche anterior: “las 100 preguntas que te ayudarán a superar una entrevista de trabajo”, y allí estamos con la seguridad de aprobar con sobresaliente y con el ansia de responder cual niño redicho a cada una de las preguntas aprendidas.

Allí estamos nosotros, un segundo después con la cara a cuadros y si ha habido suerte sin un cortocircuito neuronal, ante la primera pregunta que nos hacen: que no está entre las 100 primeras, que no aparece en ningún blog, ni en ninguna guía, que no nos la hemos estudiado.

No tienes la respuesta, ¿y qué más da? Vamos a una entrevista a hablar de lo que mejor conocemos en este mundo, de nosotros mismos ¿qué más da si la pregunta está en un manual? Seamos sensatos, se trata de una conversación para conocer si podríamos encajar en un puesto, no de un interrogatorio policial para detectar nuestra participación en un crimen.

Hay determinadas preguntas tipo que sabemos que nos harán, preparárselas nos dará un margen de maniobra y una tranquilidad para los que no está de más haber entrenado un poco. Ser sincero, hablar de lo que conocemos, de nuevo nos lleva a lo mismo del consejo para no superar una entrevista nº 1: la naturalidad.

Uno de mis preferidos, “deja los nervios fuera”.

Cuando estamos buscando trabajo y vamos a una entrevista en una nueva empresa, podemos tener diferentes motivaciones, no es únicamente el desempleo, puede ocurrir que por determinadas circunstancias personales necesites cambiar de empleo, o también profesionales.

monk-555391_640

El caso es que estás tratando de conseguir tu objetivo, has puesto en ello esfuerzo y no quieres fallar. Hay quienes gracias a su filosofía de vida, son capaces de llegar a estas entrevistas con la tranquilidad de un monje tibetano. Si eres de ese grupo, quizás ya hayas dejado los nervios fuera, pero si no, haber leído consejos y enfrentarte a una entrevista aún te puede generar algo de nerviosismo.

Aceptar que vamos a estar nerviosos en ese momento puede ser una gran liberación, ello no quita a que todo lo que hagamos para mejorar nuestro estado de ánimo vaya a ayudar. [Aprovecho para dejaros dos artículos sobre la Atención Plena, una práctica que puede ayudar a reducir el estrés y favorece la concentración: ¿Estás aquí y ahora? La Atención Plena y La Atención Plena, recursos.]

Y resume este “no consejo” lo ya mencionado en el “no consejo nº 1” y el “no consejo nº2”. La naturalidad es un gran aliado en las entrevistas de trabajo, si somos capaces de aceptar con naturalidad que estaremos nerviosos, seguramente reduzcamos ese nerviosismo y si no, pues ya lo hemos asumido de antemano.

Para mí estos son los mejores consejos para NO superar una entrevista de trabajo, ser natural, mostrarse a sí mismo, aceptar los nervios. Todo ello no quita que preparemos la entrevista, que planchemos la camisa que nos vayamos a poner y nos aseemos; pero eso ya lo sabemos, no tiene que venir nadie a decírnoslo.

Anuncios

Efectos secundarios y la importancia de planificar el feedback

Hace unas semanas hablábamos de la realimentación, más comunmente conocido como feedback, por su nombre en inglés. Hablábamos de los beneficios y de las barreras que se pueden presentar cuando llega el momento. En el post de esta semana hablaremos de los efectos secundarios que puede tener un “mal” feedback y también de lo importante que es planificar la realimentación.

Antes que nada, vamos a ponernos en situación y recordar cuáles son las barreras que nos podemos encontrar ante alguien a quien vamos a dar feedback, ya lo hemos comentado pero, brevemente, vamos recordarlo:

  • La actitud: podemos encontrarnos con colaboradores con una actitud negativa ante el proceso sin darnos una oportunidad para que hagamos de ello algo productivo.
  • Defensa ante un ataque: muy relacionado con la actitud es el posicionamiento a la defensiva del evaluado, esta situación se produce cuando se delega toda la responsabilidad del feedback en quien nos lo da porque consideramos que es algo impuesto y no tenemos ninguna influencia, no hay opciones para acordar medidas para mejorar, sino que toda la palabra la tiene el interlocutor.
  • La distancia: otra de las barreras con las que nos encontrábamos era suponer, de antemano, que la persona que le da feedback no conoce la situación real de operativa o de nuestro día a día. Es decir, suponer que existe una distancia entre la situación que va a evaluar y la situación real.
  • Cambios: y, también puede ocurrir, que exista una barrera cuando consideramos que la persona que acaba de llegar no nos conoce lo suficiente y no tiene criterio para aportarnos información relevante.

#Efectos negativos de un mal feedback

Además de las barreras al feedback con las que nos podamos encontrar y que ya comentamos en el anterior post, tenemos que tener en cuenta que al dar realimentación o feedback podemos ocasionar algunos efectos secundarios, o negativos. Algunos de ellos son:

  • Sensación de control: sentimiento de que es una medida de presión más que de reconocimiento. El colaborador se siente juzgado y controlado en el proceso de realimentación, no confía en el feedback y no ve la utilidad que tiene. Explicarle bien en qué consiste esta realimentación y hacerle partícipe del proceso va a ser una de nuestras responsabilidades.
  • No asumir responsabilidades: suponer que el proceso de realimentación es algo que me obligan a hacer y yo no tengo responsabilidad, hacerle ver el nuevo punto de vista en el que él pueda participar y aportar medidas, y también soluciones va a ser uno de nuestros objetivos en el feedback.
  • Falta de interés: al no considerar que el feedback tiene efectos positivos, muchos colaboradores pierden el interés.
  • Comunicación: cuando la comunicación no es clara, ni transparente, puede generarse una sensación de desconfianza por parte del colaborador. El feedback no tendrá resultados positivos, sino que se asumirá como un proceso impuesto, un trago por el que hay que pasar. Es nuestra función que el colaborador confíe en que la realimentación es un proceso necesario y constructivo.

#Cómo planificar el feedback

Para evitar estos errores e intentar que el proceso de realimentación sea lo más productivo posible, vamos a ver algunas pautas para planificar un feedback.

  1. Programarlo: es importante fijar una fecha y lugar adecuados para los participantes, incluyéndonos a nosotros mismos. Quizás un lunes a primera hora, tengamos muchos asuntos pendientes por resolver y no sea un buen momento, por lo que podríamos buscar un día y momento en el que no preveamos tener interrupciones, cuando preveamos que tengamos un rato distendido, cuando se prevea menor carga de trabajo para poder centrar toda nuestra atención en el feedback.
  2. Actitud: tener una actitud cercana y que favorezca la comunicación es importante. Tener en cuenta la importancia no sólo de nuestras palabras, sino también de nuestra comunicación no verbal. Respecto a la comunicación verbal, hay técnicas que pueden ayudarte a dar mensajes más positivos, como la técnica del sandwich o, si conoces otra y estás habituado, aquella que te resulte más útil. Un ejemplo de la “técnica del sandwich” podría ser:
    • (+) Mensaje positivo: empezar por un mensaje positivo la conversación para intentar que la predisposición del empleado sea positiva.
    • (-) Mensaje de cosas a mejorar: no es un mensaje negativo, si no algo constructivo que podemos mejorar.
    • (+) Mensaje positivo: reforzar las ideas con un mensaje positivo.
  3. Esquema: para no perdernos en divagaciones y alargar innecesariamente esta reunión, es muy útil llevar un esquema de aquellos puntos que queremos tratar. No es necesario tener un orden del día, pero sí que tengas claro qué temas quieres tratar y qué ideas quieres transmitir.
  4. Preparación: no todos los colaboradores van a reaccionar de la misma manera ante los comentarios que se hagan en una sesión de realimentación, debemos estar preparados para las diferentes respuestas, desde la más positiva y entusiasta, hasta la más reactiva y complicada.
  5. Plan de acción: al igual que planificas, preparas e intentas tener la actitud adecuada; es importante que se genere un plan de acción como resultado del proceso de feedback. Establecer nuevos objetivos, facilitar nuevas acciones formativas tanto de reciclaje, como de habilidades, etc. es ahora el momento de establecer nuestro plan de acción. La realimentación nos va a permitir tomar medidas útiles y positivas.

#La importancia de un buen feedback, cómo conseguir una buena realimentación

Llegado este momento, que conocemos los efectos secundarios que puede tener el feedback, podemos darnos cuenta de la importancia que tiene una buena realimentación.

Aquí van algunas pistas o tips que te ayudarán a que el feedback sea efectivo:

  • Que el feedback sea descriptivo, que no evalúe: basarse en hechos dará credibilidad a nuestro discurso, a la vez que será una base objetiva para defender nuestros argumentos. Generalizar no es lo adecuado en estas situaciones, el feedback tiene que hacerse sobre hechos reales. Además, para la realimentación hay que tener siempre presente que estamos haciendo una evaluación sobre hechos, no sobre las personas.
  • Que la información transmitida sea útil: es decir, centrarse en lo importante, si tenemos un orden de temas que tratar, es importante dedicar el tiempo necesario a cada cuestión y descartar reproches que nos lleven a una conversación indeseada. Es posible que con un colaborador con actitud negativa ante el feedback, la conversación tienda a coger un rumbo no deseado, por eso, es importante tener muy claro nuestros puntos a tratar en este proceso de realimentación y, como acabamos de comentar, tener muy claro que no se trata de un asunto personal, sino de mejoras que afecten a nuestro trabajo. El feedback no es un momento para reproches personales de ninguna de las partes, sino una oportunidad de mejorar.
  • Sin miedo: por ambas partes, por supuesto. Igual que damos feedback, tenemos que estar dispuestos a recibirlo. Si se realiza un buen feedback no todo lo que nos digan nuestros colaboradores va a ser positivo, nosotros también tendremos que afrontar áreas de mejora en las que tengamos que trabajar. Por eso, no debemos temer a la realimentación.
  • Que permita la comunicación bidireccional: recuerda que no eres únicamente el emisor de un mensaje al espacio infinito, sino que en tu conversación habrá un receptor que puede tener una opinión diferente a la tuya, que puede tener dudas e incluso que puede darnos una explicación concisa de aquello que estamos reclamando como mejorable. Incluso, es posible, que no confíe en el feedback. Por eso, la escucha activa es vital para que esa conversación se produzca y se facilite la confianza suficiente para que el proceso de realimentación sea relajado y productivo.

 

Con este post y el post anterior, Realimentación, feedback, hemos tratado los aspectos más relevantes del feedback, las barreras con las que nos encontraremos, la actitud, la importancia de planificar el proceso y algunas ideas para conseguir un buen feedback.

Respecto a la actitud, que es uno de los pilares de una buena realimentación o feedback, os dejo un enlace a un corto animado que resume de una forma graciosa, lo importante que es la actitud para superar obstáculos y conseguir objetivos. El corto se titula “Bridge” de Ting Chiang Tey para Disney.

20170124 Youtube Corto Bridge.png

Si tomamos desde un principio una actitud de escucha activa ante la realimentación, con crítica constructiva y respetando a nuestro interlocutor, es muy probable que con el feedback lleguemos a soluciones y acuerdos que favorezcan a ambas partes.

Me gustaría conocer tu opinión, ¿cómo afrontas el feedback? ¿lo consideras útil?

Diferencias entre equipo y grupo

Una de las competencias básicas que se requiere hoy en día en muchos de los trabajos, es la capacidad de trabajo en equipo. Dependiendo de cuál sea el diccionario de competencias consultado, encontraremos definiciones diferentes, pero todas ellas tienen una misma esencia: un grupo de personas que trabajan coordinadas por un objetivo común.

Por lo tanto, podemos decir que un equipo es un grupo de personas, pero ¿es un grupo de personas un equipo? ¿Sabemos en qué se diferencian?

Veamos esta infografía que he creado para la ocasión, en las que se pueden ver esas diferencias de forma gráfica:

201720grupo20vs20equipo

 

Como podemos ver, desde el primer momento, ambas definiciones nos dejan claro que existen algunas diferencias significativas entre un equipo y un grupo.

En la definición de Robbins, se hace alusión a individuos que interactúan y son interdependientes para lograr objetivos particulares; por eso, se habla de grupo.

Katzenbach y Smith hablan de un equipo, de personas con capacidades complementarias, con un objetivo común y una responsabilidad compartida.

Se puede ver, en primer momento como la forma de comunicación, los objetivos y la responsabilidad difieren entre ambas. Para entrar en detalle y definir un poco mejor el esquema de la infografía, iremos una por una.

Diferencias entre equipo y grupo

1. La jerarquía.

En un grupo la jerarquía existe, es clara y respetada. Se trata de estructuras que suelen ser más rígidas en las que existe un superior jerárquico y varios colaboradores. Como los organigramas a los que estamos más acostumbrados.

Sin embargo, en un equipo, todos los miembros están al mismo nivel, se trata de una estructura más plana en la que la responsabilidad es compartida. La ventaja que consigue el equipo en este caso es el dinamismo a la hora de trabajar, pudiendo abarcar diferentes áreas en un mismo conjunto y facilitando que se compartan ideas, aprovechando las sinergias.

2. La formación.

Lo más importante en este punto es saber que en el caso de los equipos, se trata de personas con diferentes especialidades, es decir, multidisciplinares. El proyecto definirá las necesidades que tenemos en cuanto a las características requeridas para los profesionales que formarán parte de él, siendo lo más habitual que los equipos sean multidisciplinares y se complementen.

En el caso de grupos, no existen requisitos fijos, sino que existe una formación variable dependiendo de cada uno. No es requisito indispensable que sea multidisciplinar, puede darse el caso de que todos los componentes tengan la misma formación académica o sean especialistas en el mismo área.

3. Los objetivos.

Un grupo no definirá unos objetivos comunes que necesiten de la implicación de todos para conseguirlo, como sí lo hará un equipo, que trabajará codo a codo para alcanzar los objetivos propuestos.

4. Toma de decisiones.

La diferencia en estos casos, viene dada de la imposición o consenso que existe a la hora de tomar decisiones. Ya hemos visto que en un grupo la jerarquía está bien definida y serán los niveles jerárquicos altos los que se encarguen de esta toma de decisiones.

Si bien, no será así en un equipo en el que se tratarán los temas a un mismo nivel, se requerirá de consenso y acuerdo entre los miembros, esto aporta fluidez a la toma de decisiones pero también se encuentra con la desventaja de se les requiere más tiempo para alcanzar un consenso.

5. La comunicación.

La comunicación puede ser uni-direccional o bi-direccional en el caso de grupos, la estructura jerárquica influirá en el tipo de comunicación utilizado.

Una comunicación multidireccional es utilizada en el caso los equipos que consiguen más fluidez y agilidad para la resolución de problemas, la generación de nuevas ideas, etc. Incluso para la toma de decisiones, aunque les requiera de más tiempo.

6. Éxito y responsabilidad.

Como ya hemos visto, los objetivos en un equipo son comunes, por eso, su consecución será consecuencia de un logro compartido en el que todos los miembros hayan aportado su know-how. Se generan sinergias que son aprovechadas para generar ideas, para conseguir objetivos, para desarrollar proyectos completos.

Sin embargo, en un grupo, se tratarán el éxito y la responsabilidad de manera individual. De tal modo, que cada uno trabajará de manera independiente para conseguir sus metas propias, sus propios objetivos, independientemente del resto de componentes.

 

Pues hasta aquí el segundo post de jueves, el nuevo día de publicación. Aquí están algunas de las diferencias que existen entre un equipo y un grupo. Hay que tener en cuenta que dependerá de las necesidades de la organización, el hecho de elegir formar uno u otro. Las ventajas e inconvenientes de cada uno, también dependerán de las características del trabajo a realizar y de los miembros.

Saber trabajar en equipo y en grupo es un competencia básica para adaptarnos a los nuevos entornos laborales.

Y tú, ¿te reconoces? ¿perteneces a un grupo o a un equipo? Me gustaría conocer tu experiencia.

La importancia de las personas para la Calidad.

Es indudable el hecho de que una de las estrategias básicas que deben seguir las empresas es la de aplicar un Sistema de Gestión de la Calidad. Las razones que llevan a las organizaciones a seguir determinados estándares o normas son ampliamente conocidas, veamos algunas.

Al implantar un Sistema de Gestión de la Calidad, las empresas incrementan su productividad, esto es básico, y es debido a que se disminuyen el coste de los errores y se consigue una mayor eficacia.

Además, se mejora la imagen de la empresa, de sus productos y es una oportunidad de diferenciación frente a los competidores.

En el caso de las personas, se adquiere cierto prestigio al pertenecer a estas empresas certificadas que garantizan estándares de calidad y, a su vez, se genera un sentimiento de orgullo de pertenencia a estas compañías.

Se obtienen ventajas con los clientes, porque la calidad enfoca a la empresa a tener en cuenta qué requiere el cliente, qué espera, que necesita, de modo que establece una relación prologada en el tiempo y éstos se fidelizan. Al igual que con los clientes, también se mejoran las relaciones con los proveedores, tanto internos como externos, integrándolos en el Sistema de Calidad exigiéndoles Calidad Total.

Por tanto, aplicar el principio de mejora continua siguiendo una estrategia de Calidad que permita la excelencia en las organizaciones, es una estrategia fundamental a implantar en las organizaciones.

El caso es que, día a día, seguimos viendo que siguen existiendo empresas que se resisten a implantar esta estrategia o, que de aplicar un Sistema de Gestión de la Calidad consideran que la calidad es una cuestión aislada que sólo afecta a un sector de la empresa. Me refiero a casos en los que se cree que es únicamente responsabilidad del Departamento de Calidad, si es que la empresa dispone de uno, o del responsable de Calidad en su defecto.

Y es que, existen personas dentro de las organizaciones que consideran que es una pérdida de tiempo o que, simplemente, consideran que supone una carga de trabajo adicional a su puesto sin que les aporte nada. ¿Esto por qué ocurre? En parte, es un error de la dirección.

Hay que crear una cultura empresarial que integre la calidad en todos los niveles e implique a todas las personas que forman parte de la organización, empezando desde la cúspide y abarcando todo el organigrama. Además, de tener en cuenta que todas las políticas y estrategias de las empresas requieren un alto compromiso de la dirección, de modo que se implique a todos los departamentos y personas de la organización en conseguir los objetivos marcados.

De este modo, puede transmitirse la importancia de que la calidad es un factor que es asumido por la organización, que requiere atención de todos los niveles jerárquicos y que, debido a ello, todas las personas pertenecientes a la organización tienen la obligación de contribuir a incrementar la calidad de forma permanente. Es vital generar una cultura empresarial que se oriente hacia la calidad total. A partir de los directivos, que sean quienes lideren la calidad, se debe orientar a los colaboradores a interiorizar esta cultura.

Es un reto dejar de considerar la calidad como algo complicado y difícil, pero desde que se comprendan los beneficios que aportan estos Sistemas de Calidad la organización notará los cambios. Por eso, es imprescindible transmitir la información a los colaboradores, formarlos en la calidad y capacitarlos para llevar a cabo las funciones y responsabilidades que requiere un Sistema de Gestión de Calidad.

Una de las medidas que puede tenerse en cuenta, para que todos los empleados estén implicados con la calidad en la empresa, sería integrar conceptos de calidad en la retribución variable, de modo que todos se sientan comprometidos con la calidad, aunque solo sea por una cuestión retributiva.

Algunas recomendaciones que pueden ayudar a dirigir una empresa hacia la Calidad, pueden ser:

  • Tener en cuenta que el largo plazo existe y que es conveniente establecer objetivos largoplacistas, pues la ventaja competitiva que aporta seguir estas estrategias de Calidad, es ahí donde puede apreciarse. En ocasiones, estos resultados a largo plazo difieren con las estrategias cortoplacistas de los directivos, por ello, ha de tenerse siempre presente el hecho de que los resultados que se obtendrán al dirigir una empresa hacia la calidad, serán fruto del trabajo y esfuerzo continuado, como parte de la cultura empresarial.
  • Como vemos, son estrategias que deben seguirse durante toda la vida de la empresa, por lo que deben ser estrategias que pervivan ante los esos posibles cambios directivos que se produzcan en las empresas.
  • Primordial, nunca olvidar que el cliente es juez y parte de nuestra empresa, es nuestro objetivo principal. Satisfacer sus necesidades, anticiparse a su demanda, tener en cuenta sus opiniones son principios fundamentales para dirigir una empresa hacia la calidad.
  • Todos los niveles de la empresa deben tener claro este eje central que es el cliente y orientar su trabajo a éste. Por esto, la empresa a todos los niveles (además del nivel directivo que imponga la estrategia) debe estar involucrada, formada y orientada hacia la calidad.
  • Requisito indispensable para ser competitivo: la fidelización de clientes a través de la calidad es más efectiva que la fidelización por precio.

 

En definitiva, la calidad y las personas van de la mano, y se trata de una estrategia que permite a las empresas adaptarse a los mercados actuales, tan cambiantes y exigentes. De modo que, si se amplía la visión, se pueden integrar todas las áreas de la empresa en un objetivo común: la calidad total.

Por ejemplo, la calidad favorece que las empresas que siguen una estrategia de calidad no se comporten de una manera reactiva ante las variaciones del día a día, sino que tengan una estrategia preventiva ante los posibles problemas que puedan surgir, de modo que se reduzcan los costes de los errores.

En resumen, la calidad debe transmitirse desde los máximos niveles jerárquicos a todas y cada una de las personas que forman parte de la organización. El compromiso es clave para que estos Sistemas nos aporten todos los beneficios mencionados, y las personas son la mejor vía para conseguirlos.

Me gustaría conocer tu experiencia, ¿cómo se gestiona la calidad en tu empresa? 

10 Razones para hacer cursos online

 

La formación gratuita online es una oportunidad que tenemos en nuestras manos y si la aprovechamos podremos obtener muchos beneficios. ¿Quieres saber cuáles son?

1. La oferta formativa es muy amplia.

La oferta formativa es extensa y hay decenas de portales que ofrecen cursos gratuitos en una amplia – amplísima – variedad de materias. Seas ingeniero, cocinero o un interesado en el arte, puedes encontrar cursos adaptados a tus necesidades.

Estas plataformas son las que yo más utilizo:

Pero hay tantas como tiempo tengas para investigar online.

2. Mejora tu currículum

La formación es clave en nuestro currículum, eso es indudable, es esencial tener una buena base de conocimientos para poder desarrollar cualquier actividad.

Si lo que buscas es un certificado para completar tu currículum, debes saber que dependiendo del portal y de quién sea el proveedor del curso, podrás obtener un certificado gratuito o tendrás que comprarlo.

En mi caso, más allá de obtener un certificado, me interesan los conocimientos en sí de aquellas materias que puedan aportarme algo, por lo que considero que mejoraré mi currículum aprendiendo, que es lo más importante.

3. Te mantiene actualizado y al día

Realizar estos cursos, es una manera de seguir con la formación continua de forma gratuita. Quizás acabaste los estudios hace diez, quince o tan solo un par de años; los contenidos cambian y se actualizan y, a veces, aunque no nos guste, nos olvidamos de cosas.

Al igual que la vieja enciclopedia tenía sus versiones y debías consultar las más recientes, mantenernos al día es imprescindible. Con esta formación, podrás tener acceso a nuevas tendencias, teorías o incluso recordar contenidos que teníamos olvidados.

4. Aprenderás de otros compañeros

Aunque sean cursos online, estarás muy implicado con tus compañeros. Con los ejercicios P2P de algunas plataformas, deberás corregir los ejercicios de otros compañeros y ellos corregirán los tuyos.

La realización de actividades P2P, favorece que puedas encontrar multitud de maneras de resolver un ejercicio y aprender de ello.

5. Flexibilidad 

En casa, en la biblioteca o incluso en el metro, la flexibilidad de estos cursos es una de sus mayores ventajas.

Si bien, en aquellos cursos que tienen ejercicios, puedes tener un calendario preestablecido para ir al día con tus compañeros, son calendarios flexibles y muy accesibles en cuanto al tiempo requerido.

6. Practica idiomas

También supone una buena oportunidad para practicar idiomas, realizar cursos de universidades extranjeras en los que los profesores aporten material de audio o vídeo, es una oportunidad de escuchar diferentes acentos en personas reales que, además, hablan de temas de tu interés.

7. Mejora tu red de contactos

Como hemos visto, en estos cursos tendrás contacto con tus compañeros a través de las correcciones e incluso a través de los foros. Aprovecha la oportunidad para ampliar tu red de contactos.

Los cursos son voluntarios y si tus compañeros los realizan es porque están interesados en la materia, igual que tú, con lo cual es una buena oportunidad de conocer personas interesantes. Quizás sea una buena idea añadirlos a LinkedIn.

8. No olvides que tus hobbies también tienen cabida

Formarse no tiene porqué ser únicamente exclusivo del ámbito laboral, tus hobbies también pueden encontrar su espacio en esta formación online.

Si te interesa aprender nociones básicas de chino para tu próximo viaje, o eres un apasionado de la mitología, puedes encontrar cursos que se adapten a tus intereses en cada momento.

9. Mantiene tu motivación

Aprender cosas nuevas, leer contenidos interesantes, divertirse con materias que nos gustan. Además, siempre tienes contenidos sugeridos

10. Sigues creando la mejor versión de ti mismo

Esta es para mí es la mejor de las razones. Bien hayas decidido hacer cursos para mejorar tu faceta laboral o la personal, estarás trabajando tus habilidades y eso solo supone una cosa maravillosa: estarás creando tu mejor yo.

Aquí te dejo una imagen que resume todas estas razones:

10razones20para20hacer20cursos20online

¿Y tú, participas regularmente en estos cursos? Me gustaría conocer tu experiencia y si tienes algunas razones más, también, cuéntamelo en los comentarios.

 

Llegar a M.A.R.T.E.

  1. MARTE: el cuarto planeta del Sistema Solar.
  2. MARTE: película de Ridley Scott protagonizada por Matt Damon.
  3. MARTE: el día después del lunes (rrrrredoble de tambores para el chiste malo del día).
  4. MARTE: acrónimo que nos dice los requisitos que tienen que cumplir nuestros objetivos.

Después leer las definiciones y teniendo en cuenta la temática de este blog, voy a centrarme en hablar de la última de ellas, es decir, cuáles son las características que deben reunir nuestros objetivos para que sean útiles. Se trata de una regla nemotécnica que nos permite recordar esas características cuando estemos estableciendo dichos objetivos.

marte20regla20para20definir20objetivos

Como vemos, las 5 letras de la palabra nos dan estas pistas:

  • Medibles: que podamos cuantificarlos, de este modo podremos saber el porcentaje de consecución.
  • Alcanzables: los objetivos deben ser realistas, un objetivo inalcanzable puede mermar nuestra motivación.
  • Retadores: que nos supongan una motivación para trabajar y alcanzarlos.
  • Tiempo: que tenga en cuenta la variable tiempo: con plazos, fecha de inicio, fecha límite… puede ser interesante tener una línea del tiempo, de manera que podamos reflejar cada hito conseguido.
  • Específicos: detallados, con suficiente información para que tanto nosotros como una persona externa sepa qué es lo que queremos conseguir.

Aplicar estas 5 condiciones a nuestros objetivos nos situará en el plano realista y podremos empezar las acciones para conseguirlos.

La palabra M.A.R.T.E. es una adaptación de la regla en inglés, que originariamente se llama S.M.A.R.T.:

  • Specific
  • Measurable
  • Attainable
  • Realistic
  • Time-bound

SMART significa inteligente, elegante, con lo cual también es una buena técnica nemotécnica acordarte de cómo tus objetivos deberían ser.

Ambos acrónimos son muy interesantes, nos dan las pistas para que no divaguemos y nos encontremos con unos objetivos casi tan difíciles de conseguir como de llegar al planeta rojo.

Y tú, ¿has comprobado si tus objetivos cumplen la regla M.A.R.T.E.? Me gustaría conocer tu experiencia a la hora de establecer objetivos.

La Atención Plena, recursos.

Ahora que ya sabemos en qué consiste el Mindfulness o Atención Plena, en este post me gustaría dejarte algunos tips y recursos que para mí han sido muy útiles.

Si te has decidido a practicar, aquí uno de los recursos que para mí fueron más útiles en mis comienzos con el minfulness. Te recomiendo pasar por el  canal en Youtube de Vicente Simón, en el que puedes escuchar sus meditaciones guiadas y son una muy buena manera de comenzar.Vicente Simón es fundador y presidente honorífico de la Asociación Española de Mindfulness, es uno de los promotores de la introducción de la atención plena en el ámbito personal y profesional, tal y como podemos leer en su biografía.

Pero si prefieres tener tu soporte físico, aquí te dejo una recomendación, el libro: Mindfulness para principiantes del Dr. Kabat-Zinn.

Algunas de las prácticas de esta meditación pueden consistir en tratar de mantener siempre la concentración en un soporte durante un tiempo preestablecido. Con la práctica, te darás cuenta de las veces que pierdes la concentración y ser conscientes de ello, es también parte de la práctica que, al final, te ayudará a estar más presente en el aquí y ahora.

Por otro lado, debes saber que hay practicas formales de meditación que requieren de un tiempo y forma determinados;  y otras informales que puedes practicar en tu vida cotidiana.

Por ejemplo, uno de los recursos en los que concentrarte puede ser tu respiración, sin juzgarla, simplemente observando cómo el aire entra y sale. Es una actividad que parece sencilla, pero seguir concentrado únicamente en tu respiración requiere de práctica y entrenamiento.

Otro ejemplo de recurso donde mantener tu atención es el “soporte visual“. Por ejemplo, estar durante varios minutos concentrado en una vela, sin juzgarla, estando atento a ella por ese tiempo preestablecido.

Pero es que hay infinidad de ocasiones en las que puedes practicar, no descartes ninguna. Y activa el Modo Consciente. Por ejemplo: darte una ducha en modo consciente, no simplemente porque sea un hábito y corresponda hacerlo antes de ir al trabajo; sino que es una oportunidad para desarrollar la atención plena. Sentir la temperatura del agua, escuchar como cae, el olor del jabón, la suavidad de tu piel, mil y un estímulos hay en una ducha que pueden hacernos estar concentrados en ella. ¿Cuántas veces has sido consciente de la ducha? ¿Te ocurre estar inmerso en tus pensamientos, pensando en qué ropa te pondrás, dónde has aparcado el coche o qué tal irá la reunión de las 10? Date una oportunidad de sentir esa ducha.

Otra idea, para que te sea más sencillo es empezar por meditaciones para niños, que se caracterizan por ser más cortas y amenas. No requieren que reserves tanto tiempo para ello y podrás empezar en la práctica.

No te preocupes si al principio no logras mantener tu atención, no lo juzgues, se trata de un ejercicio de observación que como todo, requiere su entrenamiento.

Cada uno al final busca sus estrategias y las técnicas que más le convienen. Con este post y el de la semana pasada he querido reunir mis truquitos para compartirlos con vosotros, ahora cada uno recorrerá el camino que haya elegido.

¿Y tú, has practicado alguna vez Mindfulness o algún otro tipo de meditación? Te animo a practicar estas meditaciones y que me cuentes qué tal te han ido, o si ya practicas el mindfulness me gustaría saber si también lo aplicas en tu trabajo.