La importancia de las personas para la Calidad.

Es indudable el hecho de que una de las estrategias básicas que deben seguir las empresas es la de aplicar un Sistema de Gestión de la Calidad. Las razones que llevan a las organizaciones a seguir determinados estándares o normas son ampliamente conocidas, veamos algunas.

Al implantar un Sistema de Gestión de la Calidad, las empresas incrementan su productividad, esto es básico, y es debido a que se disminuyen el coste de los errores y se consigue una mayor eficacia.

Además, se mejora la imagen de la empresa, de sus productos y es una oportunidad de diferenciación frente a los competidores.

En el caso de las personas, se adquiere cierto prestigio al pertenecer a estas empresas certificadas que garantizan estándares de calidad y, a su vez, se genera un sentimiento de orgullo de pertenencia a estas compañías.

Se obtienen ventajas con los clientes, porque la calidad enfoca a la empresa a tener en cuenta qué requiere el cliente, qué espera, que necesita, de modo que establece una relación prologada en el tiempo y éstos se fidelizan. Al igual que con los clientes, también se mejoran las relaciones con los proveedores, tanto internos como externos, integrándolos en el Sistema de Calidad exigiéndoles Calidad Total.

Por tanto, aplicar el principio de mejora continua siguiendo una estrategia de Calidad que permita la excelencia en las organizaciones, es una estrategia fundamental a implantar en las organizaciones.

El caso es que, día a día, seguimos viendo que siguen existiendo empresas que se resisten a implantar esta estrategia o, que de aplicar un Sistema de Gestión de la Calidad consideran que la calidad es una cuestión aislada que sólo afecta a un sector de la empresa. Me refiero a casos en los que se cree que es únicamente responsabilidad del Departamento de Calidad, si es que la empresa dispone de uno, o del responsable de Calidad en su defecto.

Y es que, existen personas dentro de las organizaciones que consideran que es una pérdida de tiempo o que, simplemente, consideran que supone una carga de trabajo adicional a su puesto sin que les aporte nada. ¿Esto por qué ocurre? En parte, es un error de la dirección.

Hay que crear una cultura empresarial que integre la calidad en todos los niveles e implique a todas las personas que forman parte de la organización, empezando desde la cúspide y abarcando todo el organigrama. Además, de tener en cuenta que todas las políticas y estrategias de las empresas requieren un alto compromiso de la dirección, de modo que se implique a todos los departamentos y personas de la organización en conseguir los objetivos marcados.

De este modo, puede transmitirse la importancia de que la calidad es un factor que es asumido por la organización, que requiere atención de todos los niveles jerárquicos y que, debido a ello, todas las personas pertenecientes a la organización tienen la obligación de contribuir a incrementar la calidad de forma permanente. Es vital generar una cultura empresarial que se oriente hacia la calidad total. A partir de los directivos, que sean quienes lideren la calidad, se debe orientar a los colaboradores a interiorizar esta cultura.

Es un reto dejar de considerar la calidad como algo complicado y difícil, pero desde que se comprendan los beneficios que aportan estos Sistemas de Calidad la organización notará los cambios. Por eso, es imprescindible transmitir la información a los colaboradores, formarlos en la calidad y capacitarlos para llevar a cabo las funciones y responsabilidades que requiere un Sistema de Gestión de Calidad.

Una de las medidas que puede tenerse en cuenta, para que todos los empleados estén implicados con la calidad en la empresa, sería integrar conceptos de calidad en la retribución variable, de modo que todos se sientan comprometidos con la calidad, aunque solo sea por una cuestión retributiva.

Algunas recomendaciones que pueden ayudar a dirigir una empresa hacia la Calidad, pueden ser:

  • Tener en cuenta que el largo plazo existe y que es conveniente establecer objetivos largoplacistas, pues la ventaja competitiva que aporta seguir estas estrategias de Calidad, es ahí donde puede apreciarse. En ocasiones, estos resultados a largo plazo difieren con las estrategias cortoplacistas de los directivos, por ello, ha de tenerse siempre presente el hecho de que los resultados que se obtendrán al dirigir una empresa hacia la calidad, serán fruto del trabajo y esfuerzo continuado, como parte de la cultura empresarial.
  • Como vemos, son estrategias que deben seguirse durante toda la vida de la empresa, por lo que deben ser estrategias que pervivan ante los esos posibles cambios directivos que se produzcan en las empresas.
  • Primordial, nunca olvidar que el cliente es juez y parte de nuestra empresa, es nuestro objetivo principal. Satisfacer sus necesidades, anticiparse a su demanda, tener en cuenta sus opiniones son principios fundamentales para dirigir una empresa hacia la calidad.
  • Todos los niveles de la empresa deben tener claro este eje central que es el cliente y orientar su trabajo a éste. Por esto, la empresa a todos los niveles (además del nivel directivo que imponga la estrategia) debe estar involucrada, formada y orientada hacia la calidad.
  • Requisito indispensable para ser competitivo: la fidelización de clientes a través de la calidad es más efectiva que la fidelización por precio.

 

En definitiva, la calidad y las personas van de la mano, y se trata de una estrategia que permite a las empresas adaptarse a los mercados actuales, tan cambiantes y exigentes. De modo que, si se amplía la visión, se pueden integrar todas las áreas de la empresa en un objetivo común: la calidad total.

Por ejemplo, la calidad favorece que las empresas que siguen una estrategia de calidad no se comporten de una manera reactiva ante las variaciones del día a día, sino que tengan una estrategia preventiva ante los posibles problemas que puedan surgir, de modo que se reduzcan los costes de los errores.

En resumen, la calidad debe transmitirse desde los máximos niveles jerárquicos a todas y cada una de las personas que forman parte de la organización. El compromiso es clave para que estos Sistemas nos aporten todos los beneficios mencionados, y las personas son la mejor vía para conseguirlos.

Me gustaría conocer tu experiencia, ¿cómo se gestiona la calidad en tu empresa? 

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3 thoughts on “La importancia de las personas para la Calidad.

    1. Primero que nada, gracias por tu comentario Tyrone.
      Respecto a lo que comentas, partiendo de la base que la implantación voluntaria de la mayoría de las normas, es responsabilidad de la empresa que esos sistemas de calidad sean válidos y estén actualizados. En la mayoría de los casos, la auditoría inicial otorga validez anual a la certificación, por lo que anualmente tendría que revisarse el SGC y no tendría sentido ni serviría de nada una empresa que tenga un implantado un SGC desactualizado.
      Además, como comentas, puede utilizarse como una estrategia de diferenciación ante el cliente, pero una vez abandonado el SGC qué tipo de estrategia se estaría siguiendo, más bien se estaría engañando a los clientes, ¿no crees?

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